Entradas

Mostrando entradas de octubre, 2012

LAS MANOS DE MI MADRE

Tendría  yo uno o dos añitos, aún dormía en cuna, una de esas de barrotes metálicos, las que se llevaban en aquellos años, recuerdo perfectamente como mi madre pasaba las noches con el brazo metido entre los fríos barrotes de mi cuna para darme la mano y que yo durmiera sin miedos. Yo no sé a qué edad se empiezan a almacenar los recuerdos en la memoria de un niño, hay gente que dice que tiene recuerdos de su primer día de vida incluso, yo no llego a tanto, pero sí tengo ese detalle grabado en mi mente: yo durmiendo con la manita agarrada a la de mi madre y ella, hiciera frío o calor, con el brazo extendido para alargarlo hasta la cuna. Pronto empecé a tener dolores de oídos, mi salud nunca fue mi fuerte,  era aún pequeñita cuando esos dolores me hacían pasar unas noches malísimas. Mi madre me cogía en brazos, y con su mano en mi oído, me acunaba hasta que me calmaba. Cada vez que me han tenido que hacer una intervención, ahí  ha estado, con sus manos acariciándome y ayudándome para…

EL PODER DE LA INVISIBILIDAD

Yo, no lo sabía, pero resulta que soy invisible. Por lo menos a ratos. Os lo juro, no lo sabía, pero me han ido ocurriendo cosas, que me han hecho darme cuenta que así es. Parece ser, que hay ciertos momentos, en que logro volverme invisible. Ahora estoy investigando en que ocasiones sucede este hecho.
La primera vez que me ocurrió fue en El Corte Inglés. Mi amore y yo estábamos allí a llevar una cafetera de estas modernas que le regalamos a mi mami, y se le había estropeado, y la llevábamos a ver si nos la mandaban a arreglar. Pues allí estábamos mi amore y yo, con la cafetera encima, y venga a pasar y pasar dependientes por delante justito de nosotros...y nada. Ahí fue cuando lo descubrimos, tenemos el poder de no ser vistos, además lo tenemos los dos. Por delante mismo, ehhh, algunos incluso nos rozaban, pero nada. Lo mejor de la situación, fue, que, justo enfrente, teníamos a un señor, tenía pinta de encargado, o jefe de sección, ahí, delante delante nuestro, y él a la suya, y cua…